domingo, 25 de diciembre de 2016

Vanessa

Distancia que se mueve en mi pensamiento.
Atemporalidad eterna
las ciudades nos separan
el tiempo corre
y se me escapa.

Tu imagen congelada
en el monitor
es lo único que tengo de ti.

¿dónde habitaré yo ahora?
¿en qué ciudad?.

martes, 20 de diciembre de 2016

La calma.

Es un bálsamo que la vida nos niega.
Así que aprendimos a escupirle a nuestra propia vida
y tener el valor de no caer de rodillas.

Si tan solo pudiera
sentirla en mis venas
calmando mi corazón
tal vez no sentiria este vacío.

Entiendo la necesidad 
de sacar fuerzas y poder darte la espalda
dar sólo unos pasos que me alejen de ti
y no voltear atrás.

Encontrar el camino del cuál me alejaste
ese camino solitario
pero de paz el cuál transitaba con la ilusión de encontrarte
es por eso que no me atrevo a mirar el destino.

Tengo miedo de no volverte a ver
de que esas lágrimas sean lo único real que veré en tu rostro
¿qué estas viendo en mis ojos? 
que te impiden decirme: vete.

Tal vez es momento de llegar a un acuerdo:

"Todo es temporal
y la vida es una espiral 
que en algún punto se une con otras vidas"

Sí eso es lo que necesito que me digas.

Aunque sea una mentira.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Me regocijo




Me regocijo en mi tristeza, revolcándome en mi sufrimiento,
así me mantengo vivo,
así se que existo,
así se que estoy consciente del mundo en que vivo.

Me regocijo en mi sufrimiento porque así se que este mundo 
no me a envenenado con su apatía,
prefiero revolcarme en mi propia mierda
emanada de los demonios azules que vuelan sobre mi cabeza,
esperando el momento de devorarme y escupirme al viento.

No quiero vivir inerme sobre sitios que pasan bajo mis pies.
Sin moverme de lugar.
Sigo las enseñanzas del perro
camino solo 
rastreando a las mujeres
que me acompañan a fornicar con el miedo y la soledad.

Entregándoles mi corazón
a las que me acompañan a compartir un momento de sus vidas
con el aliento de una cerveza y el aroma de un merlot.

Me regocijo en mi sufrimiento porque existe un mundo caótico
del cuál no formo parte
y las alas roídas que cuelgan sobre mi espalda
se resisten a caer en pedazos.

Así que me sostengo con el viento
Mirando hacia el cielo
buscando tus ojos tristes
que se llevó el tiempo.